Seguramente has escuchado hablar últimamente de estas novedosas flores de té. El tema es así: unas pequeñas bolitas de hojas de té (habitualmente té blanco, pero se emplean de otras variedades también), armadas artesanalmente y unidas a través de hilos de algodón, se colocan en la taza y se infusionan con agua.
Lo atractivo viene después. El agua comienza a "activar" a esta flor, que da la sensación de ser una flor en crecimiento. Luego, la infusión se bebe con normalidad y teniendo las mismas propiedades y sabores. E incluso más, porque a veces se les adicionan crisantemos, jazmín, lilas o hibiscos, confiriendo aromas realmente atractivos. De todas formas, está claro que lo de las flores de té es un espectáculo conjunto.
Este té, claro está, no es para impacientes ni tampoco para personas que no están dispuestas a gastar determinado dinero por un producto artesanal y que requiere de cierto trabajo manual para su armado. Digamos que son para beber de cuando en cuando.
Lo cierto es que las imágenes hablan por sí solas: las flores de té son un verdadero espectáculo para los sentidos. Y pueden ser infusionadas unas cuantas veces, aunque ya no se pueda apreciar el mismo efecto de florecimiento que tanto gusta.