Por ejemplo, es muy común emplear las berenjenas en guisos. También es muy buena hervida, gratinada con queso, sofrita con ajo, escabechada con otros vegetales o también rebozada y luego frita u horneada. Los árabes, incluso, prefieren hacerla en una especie de crema que ellos llaman Baba Ganoush.
Al momento de consumirla ten en cuenta que es mejor echarle un poco de sal y limón previamente. Esto facilitará que escurra parte de su gran cantidad de agua y también que pierda ese amargor tan característico que suele tener. Eso sí, recuerda enjuagarlas con agua antes de ponerlas a cocinar.
Tampoco es muy recomendable hacerlas fritas directamente. Es que las berenjenas absorben el aceite con mucha facilidad, lo que puede desembocar en una indigestión o una multiplicación del valor energético consumido.