Cuando estés en el mercado decídete por aquellas endibias que se presenten bien íntegras y limpias. Que no tengan marcas, que sean blancas (excepto sus puntas, que deben ser verdes y brillosas) y fíjate que las hojas no se muestren arrugadas en exceso.
Cuando tengas que conservarlas, debes hacerlo en una bolsa de plástico agujereada. Eso si, debes tener en cuenta que no resistirán mucho más de cinco días. Por eso mismo, te conviene escogerla y consumirla cuanto antes. Las endibias no resisten bien la congelación.