Cuando tengas que escoger las zanahorias, siempre decídete por aquellas en las que sus tonos anaranjados, se muestren bien vivos. Las zanahorias deben estar firmes, sin deformidades ni nada que se les parezca. De tener hojas, deben ser bien verdes. Rechaza aquellas que se muestren descoloridas y blandas: están comenzando a entrar en declive.
Cuando las reserves, sólo tienes que guardarlas en un lugar fresco y aireado, ni siquiera necesitarás guardarlas en el refrigerador. Son una verdura de baja respiración y, por eso mismo, su grado de deterioro no suele ser tan notable como en otras hortalizas. Puedes llegar a disfrutarlas en buen estado hasta por tres semanas.