Una de las maneras más comunes de hacerlas es asadas, sobre todo si son bien carnosas. Puedes recurrir también al salteado, hervido o cocinarlas al vapor, una de las mejores maneras para conservar todas sus buenas propiedades. Asimismo, crudas pueden resultarte de maravillas. En una buena ensalada, unos champiñones serán magníficos sin cocción alguna.
Lo más común es que aparezcan como complementos de guisos, salsas, carnes, aves, pescado, en pastas, con arroz y con cualquier otro vegetal que se te ocurra. Las setas son muy versátiles, deliciosas y no deberás hacerte demasiados problemas para consumirlas en buena forma.