Si los haces en ensalada, aprovecharás mejor su sabor que contrasta entre amargo y dulce y además, preservarás la textura carnosa y crujiente que lo caracteriza. Al mismo tiempo, te beneficiarás con la mayor parte de sus propiedades, especialmente, las digestivas.
De todos modos, el hinojo también puede ser cocido, al vapor, salteado o como más te guste. Combina bien con legumbres, arroz, sirve como acompañamiento de carnes y pescados, congenia bien con otros vegetales y, además, puedes emplearlo como condimento de algunas comidas, a las que le dará ese toque anisado, que lo distingue.