Como toda hortaliza, la elección tiene sus trucos. Aquellos de mayor calidad son los que tienen las cabezas más firmes, que no presentan brotes grandes ni retoños verdes. Muy importante es también que su cobertura se presente bien seca. Siempre conviene tomar aquellos de cabezas pequeñas, compactas y pesadas. Aquellos que debes rechazar son los que se presentan amarillentos, ya que es muy probable que estén viejos y huecos.
A la hora de su conservación, no tendrás demasiados problemas. Los ajos de color, duran hasta un año, un poco más que los blancos. Es importante que al momento de guardarlos, lo hagas en un lugar fresco y seco. Si los mantienes en la ristra, mucho mejor, ya que no se pondrán blandos.
(Imagen cortesía de Chocoadicta con algunos derechos reservados)