Cuando estés en el mercado, fíjate que tenga un follaje abundante y que su color verde sea bien marcado. Los tallos deben estar firmes, al igual que el bulbo, que debe ser grueso, redondeado y más bien blanco.
A la hora de conservarlo, simplemente, debes coger una bolsa de papel o de plástico agujereada y guardar el hinojo, en el refrigerador.