Dos de sus aportes más valorables se encuentran en las altas proporciones de hierro y calcio que posee. Aunque, vale decirlo, al ser procedentes de un vegetal, se asimilan menos en el organismo que si fueran de origen animal. En cuanto a vitaminas, la mayor parte de estas son del grupo C.
Una de las mejores propiedades que se le reconocen al cardo es la de ser hepatoprotector. De hecho, una de sus variedades, el cardo mariano, es uno de los más utilizados para combatir enfermedades del hígado en forma natural.