Sin duda alguna, la vitamina C es la más presente dentro de la composición nutricional de esta hortaliza. Esta es ideal para el colágeno, los huesos, los glóbulos rojos y para favorecer la absorción de hierro. También posee importantes cantidades de vitaminas del grupo B, como la B1, B2 y B3.
Los folatos, tan valorados por su implicancia en la producción de glóbulos rojos y blancos, también dicen presente en las coliflores. Por su parte, la coliflor tiene buenos aportes de potasio y fósforo, manteniendo nutrientes esenciales como le hierro, el magnesio y el calcio, aunque en menores proporciones que los anteriormente citados.
Además, contiene excelentes niveles de fitoquímicos, lo que contribuye a prever algunas enfermedades degenerativas y estimula el sistema inmunológico. Todo esto debido a su capacidad antioxidante.