El potasio que absorbemos al consumir repollos, es excelente para el funcionamiento de los intestinos, además desde siempre es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso, así como también es imprescindible para la actividad de los músculos.
La ayuda de magnesio que recibimos de los repollos nos posibilitan, también, tener un buen funcionamiento tanto de intestino, como nervios y musculatura. Las vitaminas que más se hayan presentes en las berzas son la provitamina A, la vitamina C, la E y también los folatos, que colaboran en la producción de glóbulos rojos y blancos.