Sus beneficios se reducen, ni más ni menos, que a la estimulación del sistema nervioso central, con todas las ventajas que ello implica, al favorecer el desarrollo de la memoria y el intelecto, constituyendo un excelente estimulador del aprendizaje temprano.
Recomendación: Como con otras asanas inducidas, debes ser muy cauto y no forzar o irritar a tu bebé con una postura que quizás, no quiera hacer. Detente ante la menor señal de molestia y ante cualquier duda consulta con su pediatra. Él sabra indicarte que es lo mejor para tu pequeño. También existen clases especiales para bebés, con maestros de yoga, que pueden enseñarte la rutina que debes incorporar.
¿Quieres recordar la posición invertida? Puedes encontrar su explicación paso a paso, en la sección de Yoga para principiantes. Si tienes un par de minutos, disfruta de este video, donde podrás ver bebés en plena práctica de Yoga.