El Yoga te enseña, entre otras cosas, a la correcta respiración y relajación, lo que te será de gran ayuda en el momento del parto.
Si nunca has practicado esta disciplina antes de quedar embarazada, es conveniente que esperes hasta el tercer mes para iniciarte en la práctica de Yoga. En cualquier caso, siempre deberás consultar a tu médico y asesorarte sobre las posiciones más adecuadas.
Las posturas que lleves a la práctica deberán, en todo momento, evitar la compresión abdominal, lo que podría afectar a tu futuro bebé. Por tal motivo, muchas asanas están directamente contraindicadas. Tal es el caso de las posiciones invertidas y las posturas extremas, que doblan la columna vertebral. Otros ejercicios, en cambio, te permitirán aumentar tu flexibilidad y agilidad, lo que será muy útil durante el embarazo y especialmente, durante el parto.
Te recomiendo mirar esta secuencia en video, de las posiciones para embarazadas., recomendadas por la Fundación Indra Devi.