Aunque es una de las asanas básicas, es conveniente realizarla sólo luego de haber preparado el cuerpo, con la postura de delfin.
Además mejora la memoria, la concentración, la capacidad intelectual y las facultades sensoriales.
Por otra parte, es importante tener en cuenta que esta postura está contraindicada en embarazadas, personas hipertensas, en quienes padecen glaucoma o han sufrido alguna lesión en cuello, nuca, cabeza o espalda.
Realización de la postura invertida
- De rodillas, entrecruza los dedos de las manos y apoya los antebrazos en el suelo. Coloca la cabeza en el suelo, encajada entre las manos.
- Levanta las rodillas, apoyándote sobre los dedos de los pies, y acércalas al tronco, que también se alzará.
- Transfiere el peso del cuerpo sobre los antebrazos, eleva los pies del suelo, conservando las piernas juntas y dobladas y las rodillas contra el pecho.
- Mantén el equilibrio.
- Cuando consigas mantener el equilibrio en esa posición, eleva lentamente los muslos hacia arriba, manteniendo las rodillas algo flexionadas.
- Al llegar al punto más elevado que se puede alcanzar, estira por completo las piernas. Todo el cuerpo debe quedar en línea vertical sobre el suelo.
Nunca te pongas de pie enseguida, permanece extendido algunos minutos, antes de hacerlo. La duración de este ejercicio se puede ir prolongando gradualmente, hasta llegar a 12 minutos como máximo.
Te recomiendo mirar este video donde podrás seguir paso a paso la realización de la postura invertida. Consulta otras posturas para principiantes y más información sobre los beneficios del Yoga.