El estadio que prosigue a la relajación es la meditación, siendo ésta una forma de concentración, paradójicamente, en ningún pensamiento en particular. El Yoga utiliza mucho de estas herramientas para alcanzar los objetivos.
Ayuda a la meditación, al inicio de la misma, la repetición de un sonido, también llamado mantra, o la evocación de una imagen que se sostiene como en una pantalla en la mente, que permite despojar de todos los pensamientos descontrolados que suelen ingresar en la cabeza.
La adopción de una postura, primero para relajarse y luego para meditar, es también una forma de dirigir los pensamientos hacia una sola situación, forma adecuada para centrarse sólo en el presente, y evitar la tensión de situaciones que no han sucedido, y tal vez nunca sucedan.